Esta sencilla práctica en 3 pasos, realizada en tres momentos diferentes del día y/o en aquellas situaciones que nos resulta especialmente difíciles o placenteras, nos permite conectar con nosotros cada día y nos ayuda a tomar conciencia y estar más presentes.
Puedes decidir los momentos con anterioridad, e incluso ponerte una alarma, o decidirlo durante el curso del día a día.
¿Te animas?





